
¿Tú, tú o yo?
Es frustrante sentir la necesidad de elegir algo pero no saber cuál es la mejor opción para efectos del futuro. Tienes tres opciones y la que da más ganas de escoger es la que más da miedo.
Hay dos tú y un yo. La de yo es la que más provoca pero la que más da miedo. Tú y tú son dos opciones que tienen cada una por separado sus defectos. Ahora, ¿cómo elegir la correcta?.
No es difícil imaginar el "ojalá pudiera fusionar lo mejor de las tres". Pero ambos sabemos que eso no puede suceder.
Sólo si tú estuvieras aquí, junto a mi, de repente no existiera esta confusión. O si tú tuvieras un nivel apropiado para mi, quizá, no hubiese confusión. Es confuso, ¿no?.
Así de confundida me siento yo. Es totalmente caótico y precisamente eso es lo que me lleva a desear el yo.
Siempre aconsejo, lo que de seguro ustedes mil veces también han hecho, "Haz lo que dicte tu corazón". Pero, así no queramos serlo, siempre somos interesados en nuestro bienestar, nuestra comodidad, y ¿cómo no hacerlo? si debemos actuar para estar bien con nosotros mismos.
Yo quiero ser feliz, ser "libre" y vivir todo lo que pueda edificarme. Ese es mi propósito de vida y todo lo que pueda dañar mi libertad para lograrlo me resulta incómodo. Por lo tanto no creo que lo pueda soportar por mucho tiempo.
Con veinte años lo que se necesita es justamente experimentar cosas que te hagan alguien de buenos fundamentos y que hagan crecer tu conocimiento. Para esto debo elegir el yo. En el fondo quisiera correr con la boca, ojos y oídos tapados hacia él. Pero hay algo que mas allá de hacer las cosas sin pensar te lleva a detenerte y destaparlos. Ese algo esta relacionado con todo lo que has dado, con lo que has apostado y con el resultado que creíste obtener y no obtuviste.
Todos sabemos que cuando apostamos a algo con alguien no tenemos resultados garantizados. Pero jamas dejamos las ilusiones de lado. Hasta el más pintado se ilusiona. Y aunque nos adviertan o podamos previsualizar lo que pueda suceder igual nos arriesgamos.
Yo estoy dando tiempo al tiempo. Espero la razón que me obligue a elegir mi yo, porque es la opción que de verdad quiero elegir.
Ustedes, si se encuentran en una confusión como esta o parecida y no saben aún cual elegir, busquen dentro de ustedes y analicen su situación. Saquen los pro y los contra de cada una de las tres opciones y así podrán, por lo menos, saber cual es la más "razonable". Suerte.
Es frustrante sentir la necesidad de elegir algo pero no saber cuál es la mejor opción para efectos del futuro. Tienes tres opciones y la que da más ganas de escoger es la que más da miedo.
Hay dos tú y un yo. La de yo es la que más provoca pero la que más da miedo. Tú y tú son dos opciones que tienen cada una por separado sus defectos. Ahora, ¿cómo elegir la correcta?.
No es difícil imaginar el "ojalá pudiera fusionar lo mejor de las tres". Pero ambos sabemos que eso no puede suceder.
Sólo si tú estuvieras aquí, junto a mi, de repente no existiera esta confusión. O si tú tuvieras un nivel apropiado para mi, quizá, no hubiese confusión. Es confuso, ¿no?.
Así de confundida me siento yo. Es totalmente caótico y precisamente eso es lo que me lleva a desear el yo.
Siempre aconsejo, lo que de seguro ustedes mil veces también han hecho, "Haz lo que dicte tu corazón". Pero, así no queramos serlo, siempre somos interesados en nuestro bienestar, nuestra comodidad, y ¿cómo no hacerlo? si debemos actuar para estar bien con nosotros mismos.
Yo quiero ser feliz, ser "libre" y vivir todo lo que pueda edificarme. Ese es mi propósito de vida y todo lo que pueda dañar mi libertad para lograrlo me resulta incómodo. Por lo tanto no creo que lo pueda soportar por mucho tiempo.
Con veinte años lo que se necesita es justamente experimentar cosas que te hagan alguien de buenos fundamentos y que hagan crecer tu conocimiento. Para esto debo elegir el yo. En el fondo quisiera correr con la boca, ojos y oídos tapados hacia él. Pero hay algo que mas allá de hacer las cosas sin pensar te lleva a detenerte y destaparlos. Ese algo esta relacionado con todo lo que has dado, con lo que has apostado y con el resultado que creíste obtener y no obtuviste.
Todos sabemos que cuando apostamos a algo con alguien no tenemos resultados garantizados. Pero jamas dejamos las ilusiones de lado. Hasta el más pintado se ilusiona. Y aunque nos adviertan o podamos previsualizar lo que pueda suceder igual nos arriesgamos.
Yo estoy dando tiempo al tiempo. Espero la razón que me obligue a elegir mi yo, porque es la opción que de verdad quiero elegir.
Ustedes, si se encuentran en una confusión como esta o parecida y no saben aún cual elegir, busquen dentro de ustedes y analicen su situación. Saquen los pro y los contra de cada una de las tres opciones y así podrán, por lo menos, saber cual es la más "razonable". Suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario