
No es fácil entenderme.
Hacerlo toma su tiempo.
No quiero decir nada, solo quiero drenar todo.
Tu mirada ausente me apuñala y me daña porque sé lo que sientes cuando me miras.
La sé leer ¿Lo recuerdas?.
Mi consciencia sangra tanto como mi corazón porque están perdidos ante un abismo.
Mis huesos quieren estallar porque no soportan el frío del calor q ya no está.
Mi estomago no soporta mis nervios producto de mis miedos que no saben a quien mirar.
Mis manos buscan una cadena y mis pies quieren pegarse al piso.
Mi boca... ¡pobre boca! Sabe a recuerdos que no quiere saborear.
Y Ahí estás. Desde aquí te veo.
Me alegro que estés allí. Gracias por ocupar mi lugar.
Aunque sé que no lo quieres hacer, me gustaría que lo disfrutes y no lo dañes.
Aprende en él. Aprende de mí. Deja ya la resistencia. Debes aprender de mí. Admítelo y evitarás seguirte hundiendo.
Muchos creen poder saber quién soy. Otros se engañan creyendo conocerme.
Pero sé que muchos, como tú, se sorprenden de quien puedo resultar ser.
Soy suave más no débil.
Creo que debo advertir un poco más sobre lo confuso que puede resultar el subestimarme.
Yo corro, vuelo, caigo, lloro, miro, río y crezco. Así soy y orgullosa de serlo.
Hay personas, como tú, que me enseñan las cosas más grandes e importantes de lo que soy.
Me enseñan a valorar más cómo pienso y siento.
Son la antítesis que comprueban mi teoría.
Rotos, errados, tristes y duros.
Fuertes como el pan.
Hoy siento que escalé más de lo que pensé.
Gané más de lo que perdí.
Sé que tu ganarás igual que yo y mucho más, si aceptas.
Nada pasa por nada. Todo tiene una razón de ser.
Te doy las gracias por ayudarme a subir. Acepta mi mano para que tú puedas surgir.
Hasta Pronto =)
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