19/7/09

Ahogada


¿Quién soy?

Una pregunta que originalmente no me hice yo.
Incognita que dudosamente quisiera analizar.

Puedo ser un simple mortal.
Quizás un ser sin derechos a gritar.
Un estorbo en la vía de alguien más.
Una razón para alguien progresar.
Un abismo del cual no puedes ni saltar.
Una frase de esperanza por escuchar.
Un alivio en momentos donde no hay paz.
Una guerra apasionada que te mueres por luchar.
Una tierra fértil que buscas esterilizar.
Un sueño dulce de donde te quieres agarrar.
Una mirada al profundo mundo de la verdad.
Una espada que defiende sus secretos interiores.
Una máscara que esconde tus defectos y errores.
Un jamás y un tal vez. Un por siempre y un no sé.

Todas y cada una puedo ser.
El problema está en el deber.

Debo negarme el sentir.
Debo pensar sin exigir.
Debo caminar sin volar.
Llorar sin demostrar.
Debo ser inexpresiva.
Debo andar instruida.
Callar mi realidad y aceptar la de los demás.

¿Cuál es el camino que debo, puedo y quiero tomar?

Luchar por mis razones.
Buscar mi propia vía.
Ser realmente lo que quiero que vean en mí.
Pelear porque se respete mi manera de pensar.
Sumar a quien se quiera sumar a mi nube oportuna.
Enfrentar mis temores y asumir las riendas de mi libertad.
Pensar con cabeza fría lo que quiero.
Sin esperar por los demás que digan "yo te ayudo".
La incomodidad no está en el corazón de nadie.
Sólo se encuentra destrozando las ilusiones en el mío.


Por todo esto tan escalofriante que siento,
quiero continuar haciendo lo que realmente quiero.
Porque no soporto estar más ahogada.
Llegó el momento del impulso para salir del agua.

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