
No puedo conseguirme en un mundo real, sin pensarte, sin extrañarte.
Te tengo a mi lado y siento que necesito más y más de ti.
Sueño contigo, sin ti nada, y me imagino un mundo ideal
donde entran los momentos buenos y no tan buenos,
pero que forman parte de la verdad.
Puro, pleno y extremo.
Conscientes de todo lo que nos pasa,
de lo rápido que crece todo esto,
pero no hay control de nada.
Andamos, y cuando llega el final del día juntos,
sólo pensamos en el mañana, unidos otra vez.
Jamás me había sentido tan completa.
Pensar en un mañana lejano ya es costumbre.
Junto a ti, mis nubes son tus nubes.
Y siento que, si me caigo, tus manos me atraparán.
La vida es bella si la imagino a tu lado.
Muchos de tus sueños son mis deseos más anhelados.
Quiero un niño a quién le enseñes tantas cosas de la vida.
Cuidar de ti y de él. Sentirme orgullosa de los tres.
Viajar contigo a donde sea.
Hasta la conchinchina si así lo deseas.
En bicicleta, patineta o tren.
Junto a ti, en cualquiera me parece bien.
Cada día es algo nuevo.
Otro bloque y algo más de cemento.
Los dos tenemos fe en un por siempre.
Y siento que podemos ser por siempre.
Núnca cambies porque tal cual me encantas.
Yo acepto todo.
Nada sobra nada falta.
Aceptarnos como somos ya está hablado.
Hagamos las cosas bien para llegar a lo alto.
Juntos y nunca por separado.
Porque aunque muy distintos somos iguales.
Y nuestras metas y sueños son compatibles y adorables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario