Podemos observar distintos paisajes y han de gustarnos unos más que otros.
Hay que aprender a valorar el paisaje que tus ojos ven; sí, es cierto.
Sin embargo, no todos somos capaces de conformarnos con la limitación de nuestra vista.
Quizás la ventana esté sucia o hayan demasiados arboles que no dejan apreciar bien la montaña.
No se trata, entonces, de esperar que ellos se aparten; o que otros los corten por ti.
Tal vez, lo más razonable sería desistir de ver las montañas que tanto te gustaría ver.
Un día decides ir a ellas y de muchos peligros la gente te advierte.
Pero, sin prestar mucha atención, y con la seguridad de cumplir tus deseos, que pocas veces te acompaña, te atreves a romper la barrera del miedo.
Hoy vives en esa montaña que en algún tiempo era tan "peligrosa".
Te sientes a gusto con lo que haces allí.
Te consideras más firme que antes de lo que quieres y eres.
Vives haciendo lo que te gusta y aprendes y conoces muchas cosas que ningún árbol podría esconder.
Logras aprender de una vida nueva, distinta y que, sin duda, deseas mejorar.
Pero, otro día, decides vivir de la naturaleza y con ella. Un deseo que muchos consideran, otra vez, "peligroso".
A pesar de ello, haz aprendido que:
*Los miedos siempre existirán. Sin miedos no valoramos la vida.
*Cuando haz saltado una primera vez, es imposible no volver a saltar cuando sientas necesario hacerlo.
*No todo el mundo entenderá tus razones. Y no se trata de egoísmo, sólo espera que la vida te lo demuestre; y para entonces, calla.
*El hecho de que alguien esté a tu lado la mayoría de las veces, no significa que esté contigo. Y aún cuando le puedas hablar, no está en la obligación de escucharte.
*Las pertenencias materiales, a costa de tu comodidad interior, sólo te hacen sentir culpable por ignorar lo que realmente necesita tu alma: Paz y Libertad.
*La libertad no es poder hacer lo que quieras. Es sentir que nadie controla tus necesidades.
Ahora bien, recordando y analizando todo lo que haz aprendido; puedes sentir que la vida te pide que hagas lo que realmente deseas. Luego será el tiempo que te hará ver, para entonces, lo transcurrido. Y dirás que jamás dudarías de tus capacidades. Así que te mezclas, al fin, con la naturaleza y logras vivir de ella y con ella.
P.D.: No todos están obligados a entendernos. Es por esta razón, y no por egoísmo, que debemos resolver nosotros mismos nuestros propios problemas.
Jamás esperes nada de nadie, más que de ti. Sólo recibe y valora lo que otros son capaces de darte.
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