No es difícil amar a alguien.
Es sumamente sencillo.
Sólo basta con imaginarle
en tu cuerpo y en tu destino.
Parte de tu completa decisión
aceptar el amor para siempre.
Tú tienes el poder
de mantenerle siempre fresco y reluciente.
Es cierto que no hemos nacido aprendidos
y no somos nadie sin tolerancia.
El secreto de la vida se basa
en considerar a tu prójimo a tu semejanza.
El ser igual no es la idea.
El amor no triunfa con una fuerza.
Los mares se unen con los rios
y no se convierten en saldulcito.
Uno complementa al otro
y hay que respetar como a uno mismo.
No lo dice mi autoría,
me lo enseña mi ceguera.
Porque sin tus manos en mi cabeza,
aún seguiría dormida.
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