Qué si mis lágrimas recorren paso a paso
los millones de motivos que me has dado
para correr y caer enseguida
porque sólo mojan tus heridas.
Qué si mi luz alumbra tu camino
y te guia a un destino sin castigo
con la vista enfocada a las ganas
de nunca más querer entrar a mi alma.
Qué si mi esencia te confunde
como el pensamiento al sentimiento
como mil pájaros volando al viento
pero ninguno se detuvo.
Qué si mi libertad ha sido carcel
donde tus besos han pagado condena
por haber ultrajado la inocencia
de una imaginación entre rejas.
Qué si mi feroz aliento roba
de estas palabras la desdicha
de no tenerte entre mis noches
de no bordearte con mis pupilas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario