28/8/10

La noche, siempre enemiga.

Ir flotando por el viento
mientras tus labios me susurran:
espera, que aún no me crees
y yo aún no te ratifico.

Soñar sin querer saber que vuelo
te grito a gritos que grites que mi pelo
ha crecido para entregar un reflejo
de lo eterno que ha sido nuestro encuentro.

La noche es el más profundo anhelo
para visitar una luna que se oculta
bajo la sombra de un sumiso miedo
dónde no hay besos ni disputa.

El sol vendrá mañana con una respuesta
quizás ya conocida o incierta
pero la noche, con su velo de fiera,
quizás nos hunda en una eterna tristeza.

No hay comentarios: