Cuando tu recuerdo mitiga mi desconsuelo
quizás desee allí no verte otra vez
desafiando a los lobos ocultos
olvidando que volviste a nacer.
Cuando tu recuerdo recorre mi piel
no hay destino que logre desvios
no hay frontera en el camino
que obstaculice el erizo de mi tez.
Cuando tu recuerdo invoca tu presencia
aceleras mi pulso sin falta
alimentas la sorpresa olvidada
detrás de la rutina habituada.
Cuando tu recuerdo de ínfimas horas de ausencia
traspasa las dimensiones de mi soledad
quizás es ahí donde jamás quiero que te vayas
quizás es jamás el recuerdo al punto de no más.
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