
Cansada de dar, cansada de esperar y de recibir sólo pocas cosas.
La vida para mí tiene un sentido para nada básico.
No siento merecer cosas sin sentido, sin pasión.
Pero ¿quién somos para saber lo que merecemos?
Pues yo sí soy. Soy la que entrega hasta el último respiro de su voluntad.
Soy la que mira más allá de la realidad y busca alternativas con amor.
Soy la fiera que defiende sus derechos y muestra su lado intenso.
La que imagina el contexto y crea la historia perfecta.
Soy la que guia, la que enseña, la que anhela.
Soy la que siento, la que muero y la que no duermo.
Lo que no entiendo es ¿qué me falta? ¿qué me sobra?
Yo pido sorpresa. Pido amor. Pido interés.
Espero sólo creatividad y un poco de madurez.
Una ilusión y una esperanza.
Seguridad y un poco de nostalgia.
No pido perfectos sino incompletos.
Alguien que sepa compartir y no dejar ir.
Quién viva por saber todo de mí.
Que mire más allá de mi sonrisa, de mis cabellos, de mi cintura.
Soy un ser, soy un alma.
No todo es cuerpo y palabra.
También hay detalles y hay fidelidad.
Cosas que unen. Lazos que aferran.
Pero ya basta. Estoy cansada de seguir sin recibir nada.
Porque simplemente no me gusta pedir.
Porque facilmente puedo ser feliz.
Si sólo alguien con más voluntad.
Si pensaran un poco más.
Unos anhelan el tesoro, otros lo extrañan, algunos lo speran,
muchos lo imaginan y alguno lo tiene, pero,
¿Quién lo merece? ¿Alguien?
Sólo quien me haga sentir completa.
Me imagine a su lado sin tenerme.
Quién ponga de punta mis sentidos.
Camine y me abrigue sin permiso.
Porque ya nada me importa.
Porque lo he perdido todo.
Porque lo he entragado todo.
Y no han sabido mantener nada.
Soy la novia fugitiva. La que entiende que,
con el tiempo, nada dura sin propósito.
La que sabe que, cuando se quiere,
no importan los pasados.
Pero ¿de qué me sirve entenderlo?
¿Para qué pensar en todo esto?
Si nadie sabe lo que hace.
Si todos piensan como cobardes.
Ya pensaré por mí.
Porque ya nada tiene sentido.
Siento cómo he perdido.
Hasta nada he llegado.
Claro, con unos cuantos conocimientos a cuesta.
Pero no era sólo lo que buscaba.
Ahora es todo lo que he conseguido.
Pero sin quejarme confio.
Porque sé que no todo está perdido.
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