Al observar mi alrededor, tu presencia es inevitable.
Tu olor se ha convertido en mi aire y tu voz en mi pensamiento.
Quiero que estés seguro de que no te miento cuando mis palabras fluyen con mi arte
para decirte lo que sienten mis ojos al no mirarte.
No es desesperante como antes pero es vacío no tenerte para hablarte.
No sentirte caminar o escucharte a final de un día emocionante.
No deseo repetir lo que siempre te digo;
Sólo quiero explicarte que cuando te vas sigues estando, pero de mí falta una parte.
Experimento en este momento lo que es la verdadera entrega;
la valoro así de alguna manera.
Tantas cosas que ya las sabes y otras que redundarían;
te diré únicamente las que hacen sentir mi alma tranquila.
Paz siento porque es como si tu corazón me hablara.
Sé que entre tanta actividad tu flacuchentica te hace falta.
Volver a detalles que el día a día opaca y escribirte, por ejemplo, esta carta.
Repasar los momentos juntos y recordar lo pleno que me amas.
Hoy puedo notar cuanto entregamos nuestras almas.
A fin de cuentas, sin planear, nos salieron bien las jugadas.
Es saber que lo que sueño tu lo sueñas.
Es sentir seguridad al escribirte estas palabras.
Te amo tanto que ya no lo podría medir así quisiera.
Es no saber exactamente lo que sería capaz de hacer por verte feliz.
Saberme tuya sin remedio es lo que me permite vivir
una ausencia completamente repleta de tu presencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario